La independencia mental del perito: cuándo un dictamen deja de ser técnico y se convierte en instrumento de defensa
El artículo aborda un tema clave en el ámbito probatorio y pericial: los límites éticos y profesionales que debe respetar todo perito para mantener su imparcialidad y credibilidad ante tribunales.
La falta de independencia mental no se genera por el simple hecho de reunirse con las partes, escuchar al cliente o revisar documentación anticipadamente. El punto de quiebre ocurre cuando el profesionista acomoda conclusiones para favorecer intereses particulares, omite datos relevantes, fuerza interpretaciones o transforma su dictamen en un documento de defensa en lugar de un análisis técnico objetivo.
Esta reflexión resulta especialmente relevante para contadores, valuadores, ingenieros y otros profesionistas que actúan como peritos en litigios judiciales o arbitrales en México, donde la credibilidad de su opinión puede determinar el resultado de un juicio.
Mantener la independencia mental no solo es un deber ético, sino una garantía procesal que protege la validez del dictamen frente a posibles impugnaciones por falta de objetividad.
